Liderazgo Sabio en un Mundo Convulso - Parte 1: de la supervivencia a la revitalización
Satisfacer las necesidades del presente sin comprometer a las generaciones futuras. Esta es la verdadera definición de sostenibilidad. Sin embargo, diez años después de que plantáramos la bandera del liderazgo sabio, el mundo ha cambiado de forma radical.
El panorama global se ha visto transformado por el resurgimiento del populismo, los conflictos, las guerras comerciales y las continuas revisiones de las directivas ESG. Mientras tanto, los líderes y sus organizaciones se enfrentan a un escrutinio ininterrumpido las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Y la inteligencia artificial está redefiniendo el propio significado del liderazgo.
¿Sigue teniendo cabida la sabiduría?
¿Sigue teniendo cabida la sabiduría?
¿O se trata de una quimera? ¿Tienen los líderes capacidad real de acción, o son meras víctimas de su contexto? En esta serie de 4 entregas basada en entrevistas con socios directores de Amrop, analizamos el estado actual del liderazgo sabio:
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¿Cómo podemos definir el liderazgo sabio?
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¿Cómo se traslada al propósito?
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¿Cómo podemos acotar las competencias de los líderes sabios?
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¿De qué manera las presiones externas (e internas) pueden comprometerlas?
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¿Qué soluciones se encuentran dentro del ámbito directo de control del líder?
El argumento de negocio
Un propósito convincente constituye un auténtico contrato ideológico. Puede impulsar un compromiso sostenido, las ventas y otros indicadores de rendimiento, amortiguar el desgaste profesional (burnout) del equipo y atraer al mejor talento1. Aquellos CEOs cuyos colaboradores valoraron de forma sobresaliente su calidad ética y de carácter obtuvieron una Rentabilidad sobre Activos (ROA) del 9,35 %, cinco veces superior a la de sus homólogos con puntuaciones más bajas2.
Asimismo, la "motivación prosocial" ayuda a los empleados a ganar perspectiva y fomenta la innovación3. Las compañías con prácticas de sostenibilidad sólidas suelen superar financieramente a sus competidores, atrayendo a inversores que priorizan la sostenibilidad y la inversión responsable4.
Por otra parte, un estudio reciente analizó el impacto de las malas prácticas corporativas en la rentabilidad bursátil de empresas estadounidenses, detectando una Rentabilidad Anormal Acumulada (CAR) del -4,1 %, atribuida a la cobertura mediática. La erosión del valor fue aún mayor cuando la responsabilidad de la mala praxis se atribuyó a la propia corporación en su conjunto y no a un ejecutivo concreto del comité de dirección (C-suite), siendo las sanciones económicas uno de los factores con mayor impacto negativo en los retornos. Los autores concluyeron que los inversores reconocen la importancia de penalizar a las firmas con comportamientos poco éticos en los mercados financieros5.
¿Podrías ser un líder sabio?
Nuestra definición es sencilla: los líderes inteligentes se convierten en sabios cuando abordan los dilemas empresariales desde una perspectiva holística y responsable. No se limitan a crear y capturar valor económico, sino que garantizan una organización más sostenible y legítima en el tiempo.
Los líderes sabios ejercen su deber fiduciario de diligencia no solo hacia la propia compañía, sino hacia todos aquellos que se ven impactados por sus actividades. No se centran únicamente en generar valor para los accionistas (shareholders), sino para todos los grupos de interés (stakeholders).
Unen los intereses a corto plazo con una visión a largo plazo, integrando el pensamiento del Sistema 1 y del Sistema 2: la intuición con el análisis riguroso6.
La misión de Amrop, «forjar el éxito sostenible a través de líderes inspiradores», hunde sus raíces en este principio. En 2017 publicamos nuestro estudio global de referencia sobre la toma de decisiones sabia (Wise Decision-Making)7. Dicho marco de trabajo situó el foco en aquellos factores dentro del radio de influencia del líder: el autoliderazgo (cómo ejercen su autogobierno), los motores motivacionales (qué orienta sus decisiones) y los factores de higiene (cómo cuidan la salud de sus procesos de deliberación).
En la práctica, ejercer un liderazgo sabio resulta sumamente complejo, al estar condicionado por sesgos cognitivos y por el entorno. Nuestro estudio reveló que, si bien los líderes se encuentran en la senda que va de lo inteligente a lo sabio, a menudo dejan escapar oportunidades clave.
En 2023, Amrop profundizó en esta visión. Tomando como base los hallazgos de la investigación y miles de interacciones directas con miembros de consejos de administración y primeros ejecutivos (CXOs), trasladamos el concepto marco de sabiduría al modelo de Liderazgo con Propósito (Purposeful Leadership). Se trata de una metodología práctica para consejos de administración, áreas de atracción y desarrollo de directivos, y para los propios líderes.
Los líderes con propósito conjugan de manera integral tres pilares para acelerar el impacto y la creación de valor a largo plazo:
- Individual: Expresado a través de las vivencias personales, pasiones, personalidad y rasgos distintivos del líder.
- Social y medioambiental: Reflejado en un líder que mira más allá de su función ejecutiva inmediata, prioriza la huella social de la empresa e interactúa con grupos de interés diversos.
- De negocio: Manifestado en la capacidad del directivo para vincular e integrar de forma coherente las prioridades estratégicas, los objetivos comerciales y la rentabilidad de la compañía con su propósito social y medioambiental, así como con su propósito personal.
Estos líderes destacan por 5 competencias y mentalidades esenciales: visión, coraje, integridad y autenticidad, aprendizaje continuo, empatía y rendición de cuentas (accountability).
Lo que no es un líder sabio
Los directivos son seres humanos y difícilmente existirá un modelo perfecto. Al igual que ocurre en el ámbito familiar, no existe un alto ejecutivo que no haya cometido un error. Entre otras razones, porque nadie es omnipresente ni omnisciente para controlar todo lo que acontece en una organización de gran escala en cada momento.
Aunque la perfección sea inalcanzable, debemos fijar un estándar elevado. De forma similar al desafío que asumió la NASA con el programa Apolo, animamos a cada líder a perseguir la sabiduría, y a las empresas a atraerlos, contratarlos y alinearlos mediante incentivos adecuados. El objetivo: asentar una cultura y unos valores que potencien las conductas sabias y reduzcan las contrarias.
Hacer lo correcto quizá no transforme radicalmente su organización de un día para otro, pero marcará la pauta evolutiva hacia el futuro. Incluso (y en especial) en momentos de adversidad, los directivos que ponen en práctica un liderazgo sabio y con propósito para amoldarse a entornos difíciles desatan una reacción en cadena: las adaptaciones necesarias para hacer progresar a sus organizaciones. Garantizando así la supervivencia de los más preparados; no necesariamente de los más grandes o fuertes, sino de quienes mejor se adaptan.
Con sus rectificaciones, curvas de aprendizaje y desvíos, el liderazgo sabio es un itinerario apasionante. El trayecto importa tanto como la meta.
Una estrella polar en la noche de tormenta
Para Fredy Hausammann, presidente global de Amrop, el liderazgo sabio es «un requisito innegociable para garantizar el éxito sostenible, la confianza a largo plazo y la legitimidad del liderazgo ante la sociedad».
«El liderazgo se resume en dos dimensiones», reflexiona Victor Reis, socio de Amrop en Suecia: la sabiduría marca el rumbo y el propósito moviliza a la organización. «Por esa razón, el liderazgo de alto impacto requiere combinar inexcusablemente sabiduría y propósito».
Las organizaciones actuales precisan mucho más que simples gestores del cambio, sostiene Sandra Schrögenauer, socia directora de Amrop en Austria: «Los pilares tradicionales de la certeza se tambalean. Lo que necesitamos con urgencia es rumbo, estabilidad y confianza. El liderazgo sabio y con propósito ya no es un mero accesorio para momentos de bonanza, sino la verdadera estrella polar».

La IA está redefiniendo el liderazgo
La inteligencia artificial no reduce, sino que intensifica la urgencia de contar con líderes sabios. «La IA evidencia el valor irreemplazable de la condición humana», afirma Sandra Schrögenauer. «Ahí radica la auténtica ventaja competitiva». La tecnología realza la trascendencia de la empatía, un rasgo nuclear en la propuesta de liderazgo con propósito de Amrop. «Sin empatía, las organizaciones corren el riesgo de quebrar sus vínculos afectivos y humanos. Dado que la digitalización media en múltiples facetas de nuestra vida, el trato entre personas debe cimentarse en la cercanía, la generosidad y el contacto real. Sin esos atributos, la empresa muta en un mecanismo automatizado, y los engranajes mecánicos terminan colapsando».
La inteligencia artificial solo puede actuar como soporte de la decisión sabia; jamás debe reemplazarla, advierte Preety Kumar. «Una decisión estratégica debe nutrirse de la recogida de datos, la analítica predictiva y un juicio humano integrador. La IA eleva la exigencia de cruzar el dato analítico con el contexto, la escala de valores, la experiencia previa, el conocimiento y la perspectiva de negocio.
Se requiere un marco estructurado de toma de decisiones para interpelar a la IA con las preguntas idóneas y un criterio lúcido para interpretar sus respuestas. Se trata de ponderar múltiples variables con sentido de la realidad y contar con la solvencia ética para preguntarse: ¿qué es lo correcto hacer ante este contexto específico?». Concluye vaticinando una reconfiguración de los perfiles directivos: «Habrá quienes se apoyen en la IA para expandir su capacidad de juicio; otros, por el contrario, quedarán desarmados al perder las muletas analíticas en las que solían refugiarse, quedando al descubierto sus carencias en el pensamiento estratégico de alto nivel».
Conclusión
El liderazgo sabio y con propósito ya no es una aspiración: es esencial. En un mundo definido por la volatilidad, la desconfianza y la aceleración tecnológica, los líderes deben anclar sus organizaciones en los valores, la autenticidad y la responsabilidad a largo plazo. La sabiduría proporciona el horizonte; el propósito moviliza a las personas a avanzar hacia él. Aunque ningún líder es perfecto, los líderes sabios y con propósito crean culturas capaces de resistir la adversidad y forjar un éxito sostenible. A medida que la IA redefine la toma de decisiones y las expectativas sociales se intensifican, el mensaje es claro: los líderes deben elevar su criterio, encarnar sus valores y convertirse en los referentes que impulsen a las organizaciones —y a la sociedad— hacia adelante.
Fuentes
- Nielsen, J. et al. (2026), 'When Purpose Backfires'. Harvard Business Review, 8 de junio de 2026.
- Kiel, F. (2015), 'Measuring the Return On Character.' Harvard Business Review, abril: págs. 20-21.
- Grant, A.M., Berry, J.W. (2017), 'The Necessity of Others is The Mother of Invention: Intrinsic and Prosocial Motivations, Perspective Taking, and Creativity.' Academy of Management Journal, Vol. 54, Nº 1. (La motivación prosocial se define como el impulso interno de orientar la conducta en beneficio de terceros, estimulado por la empatía, los valores éticos, las normas sociales y la voluntad de sumar al bienestar general).
- Ayobami, A. y Azhar, Z. (2026), 'The nexus between leadership competencies and sustainable corporate performance: a systematic literature review and narrative review.' Discover Sustainability.
- Ichev, R. (2023), 'Reported corporate misconducts: The impact on the financial markets.' PLoS One. 9 de febrero de 2023; 18(2):e0276637. Estudio centrado en cuantificar el impacto económico de determinadas irregularidades corporativas en los títulos cotizados en el NYSE y NASDAQ Composite entre enero de 1995 y enero de 2020.
- Kahneman, D. (2011), Thinking, Fast and Slow.
- Amrop (2017), Wise Decision-Making: Stepping Up to Sustainable Business Performance.
- Donne, J. (1624), Devotions upon Emergent Occasions, «Meditación XVII».
- Edelman Trust Institute (2026), 2026 Edelman Trust Barometer.